24. La verdad.
Adler:
Una hora antes.
—Entonces así quedamos señor Golden, su auto estará listo en dos semanas como máximo.
—Muchas gracias señor Hoffmann —ambos nos pusimos de pie y estrechamos las manos— contaré con ello.
El junto con su abogado salieron de mi oficina. Golden es un empresario canadiense bastante importante y cada dos años viene por un auto personalizado, esta vez quiere uno negro con su nombre grabado en oro blanco.
Yo, aun pensaba en la cena de anoche en casa de mis padres, eso me ha