Paula sabía muy bien cómo hacer para que Liam cayera de nuevo en sus redes. Atrás había quedado la mujer llena de miedos y dulce que había despertado después de aquel accidente, había vuelto y con ella sus escrúpulos ya no eran un problema.
Liam se encargó de informarle que muy pronto podría obtener la totalidad de la herencia que sus padres habían dejado para ella y su hermana perdida, solo era cuestión de arreglar un par de documentos más.
Liam acomodo su corbata, se colocó de pie en busca de