La melodía del piano resonaba en cada rincón de aquel teatro. Cada asistente estaba disfrutando de aquel concierto, que a muchos transportaba a memorias mas felices. Los gráciles dedos de Adara Dánae, eran capaces de crear melodías hermosas y mundo fantásticos en donde la imaginación echaba a volar hasta lo mas alto. Sin embargo, a pesar de mostrar la misma magnificencia de siempre, Adara no estaba concentrada; toda su mente se hallaba en ese momento en que leyó esos resultados de la prueba de