Cap. 40: Dolorosa separación.
Después de la intensa conversación en el hospital, Juliana se acercó a sus padres, Malú y Abel, que esperaban ansiosos en el pasillo.
—Mamá, papá —susurró Juliana—. Voy a quedarme con Alfredo esta noche. Necesitamos estar juntos para enfrentar todo esto.
Malú y Abel asintieron, entendiendo la necesidad de su hija de estar con Alfredo en estos momentos difíciles.
—Claro, hija. Lo comprendemos —respondió Malú, con una sonrisa tranquilizadora.
—Nos veremos mañana temprano —añadió Abel, dándole un