Cap. 39: Encrucijada.
Juliana quedó paralizada, sintiendo el peso de las palabras de Bruno y la mirada de Alfredo sobre ella. La habitación se llenó de tensión. Ella miró a Alfredo, buscando en sus ojos algún indicio de cómo proceder.
Alfredo, con el corazón roto por la súplica de su hijo, intentó mantener la calma. Sentía un dolor profundo al ver a Bruno en ese estado, pero también sabía que esta situación era injusta para Juliana y para él.
—Bruno, debes descansar. Juliana está aquí ahora. Todo va a estar bien —su