Cap. 31: Un secreto revelado.
La noche caía sobre Salento, bañando la cabaña con una luz tenue y dorada que se filtraba a través de las ventanas. Alfredo y Juliana se encontraban de nuevo en ese refugio acogedor, sabiendo que esta sería su última noche juntos en este viaje. La anticipación y el deseo llenaban el aire, creando una atmósfera cargada de electricidad.
Alfredo se acercó a Juliana, sus ojos se mantenían fijos en los de ella, reflejando el deseo que ambos sentían. La tomó con suavidad de la mano y la guio hacia la