POV SEBASTIANO
Después de regresar a casa, mi teléfono comenzó a vibrar insistentemente en mi bolsillo. Era un mensaje de uno de mis hombres, recordándome una junta importante que no podía posponer. Cerré los ojos por un momento, frustrado por tener que dejar a Mia tan pronto después de todo lo que habíamos vivido esta mañana.
Me acerqué a ella, que estaba sentada cómodamente en el sofá, revisando algo en su teléfono. Su expresión tranquila y serena me hizo sentir un poco mejor.
—Mia, tengo que