De modo que no me gustan los dramas románticos, ni ahora ni nunca. Lo que no añadió fue que algún día se casaría con alguien tan ambicioso como él o alguien que le diese libertad para seguir viviendo como le gustaba. No quería una mujer que estuviera continuamente haciendo exigencias, diciéndole que debería trabajar menos, levantando los ojos al cielo cada vez que tenía que viajar al extranjero e intentando convertirlo en un hombre domesticado y obediente. Era algo que había tenido claro desde