Capítulo 28 ¡Yo puedo hacerlo!
Alexia avanzaba por el pasillo del hospital. Era frío y estéril, con paredes blancas y luces fluorescentes que zumbaban suavemente. Se mordía el labio inferior, tratando de calmar su nerviosismo.
Acordó con su tía Andrea no perder de vista a Matteo. Había sido un error dejar que la escuchara diciéndoles esas palabras a Samantha. Hoy mismo debía corregir ese problema.
Al llegar a la habitación VIP donde trasladarían de nuevo a la niña, Alexia empujó la puerta con s