Capítulo 29 ¡Tus besos y tu tierna mirada!
Cuatro días más tarde…
Carina había resistido la tormenta y ahora se encontraba estable, recuperándose lentamente de la cirugía y la transfusión.
Mateo y Samantha se turnaban para cuidarla, y no dejarla sola, ni de día ni de noche. Ambos dedicaban tiempo a animarla y distraerla de la monotonía de la habitación del hospital.
La pequeña niña, a pesar de su cansancio y la tristeza, respondía a sus atenciones con sonrisas y gestos cariñosos, y en otras co