Mundo ficciónIniciar sesiónEntramos y los pasillos llenos de juguetes se extienden por todo el lugar, Misha da pequeños brinquitos y sus ojos se abren como nunca. Aunque sus pies son más pequeños y su zancada más corta, avanza más rápido de lo que mis pasos nos llevan.
—¡Mira, papá! ¡Ahí están las muñecas! —grita emocionada mientras señala con el dedo—. ¿Podemos ir? —pregunta con los ojos carga







