Mundo ficciónIniciar sesión—Esa «perra de pelea»… esa «mascota» que adjudican a La ‘Ndrangheta, soy yo. —Samantha da un giro y cae en mi regazo, cruzando sus piernas y apoyándolas en el descansabrazos de mi silla mientras se abraza a mi cuello—. Samantha Sforza. —Pone su mano en mi mejilla atrayéndome a sus labios y besándome con una pasión que empieza a apretar en mi pantalón. Se acomoda a mi lado, dejando que mis manos tomen posesión de su cuerpo, estrechando su cintura y acariciando sus muslos—. Yo maté a sus hombre







