Mundo de ficçãoIniciar sessão—Apenas regresó a mis brazos mi pequeña Samantha y volverá a irse. —Catalina baja la mirada y sonríe con tristeza.
—No será así —digo intentando consolarla.
—Prométeme que podré verlas cuando yo quiera y cuando ellas quieran estar con nosotros no las detendrás —suplica como una madre con el corazón roto.
—Así será, le doy mi palabra.
Toma mi rostro entre sus manos y besa mi frente con cariño, agradecida.
—Tu madre cuidó de mi hija cuando estuvo a punto







