Capítulo 85; Una jaula de oro.
Después de haber realizado todo tal y como lo habían planeado, Lara subió a la embarcación de ellos, dispuesta a navegar y alejarse de la Isla. Angelo, había levantado al hombre con esfuerzo, lanzándolo a la embarcación, subiendo luego él y dándole vida al motor para alejarse. Angelo solo rogaba porque Giovanni no diera con ellos, podía permitirle matarlo, pero sabía que Lara no soportaría ser torturada por ese macabro ser. Lara, aún no asimilaba el hecho de que habían asesinado a un hombre y