Capítulo 85; La traición se lava con sangre.
Angelo observó a Lara y sonrió satisfecho.
— La verdad te ves bastante diferente, me gusta mucho.
—Me miré al espejo y no me reconocí, ¿puedes creerlo?— acarició su cabello, que pasó de ser rubio, a un negro intenso, y de ser largo hasta media espalda, a rozarle a penas los hombros.
—Te cortaron muchísimo, no creía cuando me decías que ibas a cortar una buena parte, además el flequillo te da un aire dulce— acarició su mejilla con ternura.
—Parezco niña buena— comenzó a reír— además de mis le