Mundo ficciónIniciar sesiónAsí que el idiota del guardaespaldas había decidido salir por la noche, lo sabía, sabía que el algún momento se cansaría de cuidar a la embarazada pensó Gina, mirando al joven salir de la mansión de Antoni. Ese era el momento perfecto. La mujer estaba desprotegida. Y para mejorar su suerte, vio como Antoni también abandona la casa. Sonrió de oreja a oreja. Todo estaba a su favor. Pondría en marcha su plan esa m







