31. ¿Es suficiente el amor?
Judith López
Mi cuerpo cae sobre el colchón de la cama con suavidad. Elevo la pelvis, Daniel me saca el pantalón y mis bragas. Me dice que me recueste en medio de la cama, me deslizo hasta el respaldo. Veo como se quita los pantalones, mientras recorre mis desnudes con su mirada. Se despoja de su ropa interior dejándome ver el enorme miembro endurecido y erecto, “todo eso entrará en mí” ¡era enorme! Paso saliva. Sube su rodilla a la cama, luego la otra y a horcajadas se inclina hacia mis pies.