Judith López
—¿Nunca conociste a tu padre amor? —niego. Aferró mis brazos al tórax de mi esposo, estamos en nuestra luna de miel y todo ha sido maravilloso. Hemos conversado sobre la posibilidad de tener un hijo nuestro.
—Sobre lo que mencionaste durante la cena, ¿es en serio lo del bebé? —le pregunto acurrucándome en su pecho.
Me mira con ternura y me besa.
—Más en serio no podría hablar —sonrío.
—Tú alguna vez dijiste que bebés no querías tener, Jorge llegó a tu vida siendo ya un niño, te