Mundo ficciónIniciar sesiónEl rey hizo su entrada con una presencia imponente. Se aproximó a Valentina y, con un gesto refinado, le tomó las manos para saludarla.
—Es un placer conocerte, Valentina —expresó, con una sonrisa que no llegaba a sus ojos.
Acto seguido, le extendió su brazo, y ella, incierta de cómo proceder,







