¡Nunca antes en toda su existencia! Hera expulsó desde su interior lágrimas de sentimientos rotos que se transformaron en perlas, tras observar como su amante se entregaba a la Diosa del futuro de la misma manera que lo hacía con ella en sus aposentos.
Hariel por su parte se impresionó por la situación sin pudor que alcanzó a observar y el grado de amor que Hera había entregado a Helel. Demostrando esa enorme tristeza y desilusión.
Helel por su parte, aunque se encontraba en esa posición, trató