Mundo de ficçãoIniciar sessãoM I L A
Estoy a punto de llegar a la calle principal cuando un auto se detiene derrapando contra el pavimento, retrocede un poco y la puerta del copiloto se abre:
— ¡Entra! —el grito de un hombre desconocido me llena de pánico. Niego y entonces miró su rostro.
Es el hombre del bar.
El que me pidió perdón y dijo mi nombre. Algo me impulsa cuando escucho las llantas de otro auto, entro a tod







