Alina Klara
Alexei había cerrado la puerta de la sala de tiros, estábamos solos y la tención que había podría sentirse a kilómetros.
La sala de tiros tenía unos muebles que parecían súper cómodos y estaba segura de que fuera lo que quisiera hacerme sucedería ahí. Estaba dispuesta a todo menos al sexo.
Y como si pudiera leerme la mente toma asiento en uno de los muebles.
— Quiero que vengas aquí y te sientes en mis piernas — su voz era demandante y no dejaba lugar a discusión.
Me siento en u