Un día antes
Mi novia y yo habíamos terminado hacia dos meses y habíamos acordado en mantenernos lo más alejados posible uno del otro, hasta aquel día en el que la encontré sentada en mi cama con mi diario en sus manos. Estaba vestida informalmente con unos pantalones de mezclilla y una blusa de tirantes color rosa pálido, su largo cabello estaba recogido en una alta coleta que dejaba al descubierto sus finos y delicados rasgos faciales. Sus labios estaban más rosados que nunca y sus ojos estab