Ruptura
Hace dos meses, Keyla tuvo uno de sus repentinos ataques de celos y rompió conmigo. No es lo que piensan, yo no metí la pata. Bueno, no mucho. La cuestión es que, desde entonces, me he sentido fatal al no estar con ella. Y a pesar de que le he pedido disculpas unas cien veces ella se niega a aceptarlas.
Sé que piensan que algo tuve que haber hecho para que me dejara. Pero no fue así. Les resumiré la historia: En clase de Calculo, mi compañera de trabajos me ofreció ayuda en cuanto a una