Mundo ficciónIniciar sesiónSentado en el sofá espere a Manuela.
Ella me había pedido tiempo para bañar, alimentar y poner a dormir a Santiago. Media hora después el silencio se hizo insoportable y con desconfianza me levante para ir en su búsqueda. Tenía pánico de que ella fuera capaz de huir por alguna puerta trasera con mi hijo.







