Mundo ficciónIniciar sesiónMis manos sudan, mi corazón late enloquecido. No me puedo mantener quieto. Danny tiene a Mateo en los brazos y me ha amenazado con lanzarme algún objeto si no me calmo. Claro, para él es fácil, ya que no tuvo que enterarse tres años después que ha tenido un hijo.
—Respira, necesitas a conocer a tu hijo vivo.







