Por un breve momento, Liya se quedó estupefacta. Con los dedos apretados en los bordes de la mesa, de repente se sintió obligada a aceptar. Su padre parecía absolutamente encantado con esta propuesta.
- ¡Es una excelente idea! Liya está muy cansada en este momento, estoy seguro de que estas vacaciones bajo el sol la beneficiarán.
Evitando con cuidado la mirada del sheikh, que nunca apartaba los ojos de ella, Liya volvió la cabeza hacia su padre. Una voz en su cabeza le gritaba que se negara, pe