La brisa fría comienza a azotar mi rostro mientras nos adentramos en un tenebroso bosque.
—¿Te encuentras bien?
Escucho la voz de mi lobo por medio de nuestro link.
—Si, solo es algo de frío, estoy bien, no te preocupes.
Menciono abrazándome al lomo de mi inmenso lobo y este adelanta el paso al igual que los demás.
La fría brisa y el silencio profundo nos hacía entender que algo no estaba bien, haciendo que mire a todos lados de manera discreta.
De pronto Raizel y los demás lobos se detie