ADELAIDA:
Luego de calmar al lobo nos dirigimos al lugar donde se llevará a cabo el desayuno.
En el camino dos sirvientes nos guía a dónde está el comedor con amabilidad.
—Es aquí señores Norfolk.
Dice uno de ellos con amabilidad mientras nos abren una gigantesca puerta.
Raizel asiente y yo los miro con una sonrisa.
—Muchas gracias.
Menciono con amabilidad y ellos me miran con algo de sorpresa y asienten varias veces.
El lobo toma mi mano y entrelaza nuestros dedos para así entrar al gran comed