ADELAIDA:
—Repite eso.
Murmuro sintiendo como mi corazón late con fuerza y con emoción.
—Lo siento cariño, lo bueno no se repite dos veces.
Murmura para luego besar mis labios de manera apasionada y sin darme cuenta ya estoy en la cama con el lobo encima de mí devorandome como a una presa.
—Me gusta tu cuerpo.
Susurro pasando mis manos por su enorme espalda y pecho que tanto me gusta.
—Soy todo tuyo hermosa.
Susurra llevando su boca a mis pechos, así haciendo que arqueé mi espalda.
Nuestras noc