CAPÍTULO 53. ¿ENCUENTRAS ALGUNA DUDA EN MÍ?
Jack y Ámber estaban de pie en medio de la sala, el ambiente estaba cargado de fuertes destellos, a punto de volverse una carga volátil por los cientos de chisporroteos que fluían en el aire, después de haberse entregado a aquel beso, en el que se dijeron mucho más de lo que esperaban. Se miraron el uno al otro, sus respiraciones eran entrecortadas revelando la intensidad del momento.
—Durante mucho tiempo ansié poder tenerte entre mis brazos de esta manera —refirió Jack aún con la respiración