Marina cargaba a Mady y Demetrius a Ady.
—Papito, ¿Abuelita va a estar bien?
—Claro, mi amor, abuelita es muy fuerte.
El doctor apareció.
—La señora está bien, su presión se elevó, deberá revisar su presión por cinco días para verificar si no es hipertensa, por ahora puede ir a casa.
Demetrius asintió.
Victoria y Russell caminaban hacia la mansión, los niños iban jugando a un lado de ellos
—Gracias por ayudar a mis hijos.
Victoria sonrió, pero cuando miró sus ojos y recordó aquella noche