Marina abrió ojos asustados, retrocedió.
—¿Qué…?
«¿Cómo lo supo?», pensó, pero su mente no pudo hilar una sola idea correcta.
—¡¿Responde!? Te lo haré más simple, ¿Esas niñas son hijas de Finnlay? ¿Huiste embarazada de mi hermano?
Marina se quedó perpleja de su pregunta, nunca imaginó que él pensara algo así, su corazón latió tan rápido.
—¡¿O tal vez son el resultado de tu m*****a traición?! ¡Responde! ¿Quién es el padre de esas niñas?
Ella se aferró al silencio, su corazón palpitaba como