Capitulo 36. Sueños humedos
Capitulo 36. Sueños húmedos
Extrañaba a Alam, extrañaba juntarnos y reírnos, mirarlo a los ojos y sentir ese algo; sentir en mi piel el deseo de acercarme más a él.
No recuerdo el momento en el que me dormí. Estábamos los dos en el pórtico de la casa, era de noche, una noche de verano, la luna resplandecía y teñía nuestros rostros de un color pálido.
Recuerdo mirarlo fijamente a esos ojos claros, y sentir un escalofrío recorrer mi espalda. En mi mente quería escapar, lo tenía muy cerca, moví m