Revelación
― ¡¿Qué ocurrió?! ―gritó Alan una vez que llegó para socorrer a su jefe.
― ¡No sé! ―Fue lo único que Eva pudo gritar en medio de su confusión y miedo.
Los comensales de ese lugar exclusivo y lujoso se habían impresionado al ver como aquel sujeto grande y fuerte se había desvanecido de manera tan aparatosa, llevándose consigo la mesa que estaba servida delante de él. El estruendo captó la atención de todos los presentes.
Aquella rubia que había tenido la ocasión de fastidiar a Eva cua