Fuego cruzado
― ¡No me importa! ―le dejó en claro Logan con un dejo de furia que no se disimulaba de ninguna manera.
Alan estaba de cierta manera acostumbrada a lidiar con el mal genio de su jefe, aunque casi nunca este genio iba dirigido a él como ahora mismo.
― ¿Cómo es capaz he de decir algo así? Se trata de Nina, señor.
― ¡Maldición! ¡¿Qué parte de que no me importa nada, es la que no entiendes?! No debiste interrumpirme de esa manera.
Alan se quedó pasmado al escuchar a su jefe reclamarle