CAPÍTULO 38: LA COMPLICACIÓN
—¿Qué estás haciendo aquí? —le digo, intentando controlar mi voz.
—Solo estoy recogiendo a mi hijo —responde Hyun-Soo con un tono tranquilo, pero sus ojos parecen llenos de algo que no puedo descifrar.
—Daniel, vamos a casa —digo extendiendo mi mano.
El aire parece espesarse mientras miro a Hyun-Soo, mi corazón late con fuerza y mi mente gira a toda velocidad. Me acerco a Daniel para llevarlo conmigo, pero Hyun-Soo se interpone, un documento en su mano.
—¿Qué es est