CAPÍTULO 33: DOS ARPÍAS VENENOSAS
Estoy tratando de relajarme después de lo que ha sido un día terrible cuando mi teléfono suena. Al ver el nombre de Hyun-Soo en la pantalla, siento un nudo en el estómago.
—Hola, Hyun-Soo —respondo, intentando mantener la voz neutral.
—Elena, quiero llevar a Daniel a casa de mi madre esta noche. Es el aniversario de la muerte de mi padre, y es importante para la familia. —Su tono es firme, dejando claro que no acepta un no por respuesta.
Aunque no quiero