CAPÍTULO 15: UNA CITA CON EL DEMONIO
No tengo más remedio que dejar a Daniel al cuidado de una niñera. Pensé que me costaría trabajo encontrar a alguien bilingüe, pero para mi sorpresa, hubo más disponibilidad de la que pensé. Al final escogí a una chica universitaria que está estudiando español y otras cosas más. Parece bastante responsable. Aun así, me pone nerviosa dejar a mi hijo solo con una desconocida.
—Bebé, mamá saldrá por un par de horas. Pórtate bien y hazle caso a la señorita Eun-Ji,