Mundo ficciónIniciar sesiónMarie Johnson
La tal Marcela ya me tenía hastiada. Las ganas de arrastrarla estuvieron a punto de fluir. Eso que pasó en ese restaurant no fue nada, solo no me quería quedar así de brazos cruzados. Adrián no me interesa en lo absoluto. Estoy aquí solo por un favor; no más.
Supongo.
Estás más que claro que no soy importante para él, pero tampoco me podía dejar tirar por los suelos por una estira







