Mundo ficciónIniciar sesiónLos vientos gélidos saludaban a la rutinaria mañana, el viento fuera de los ventanales en su habitación con los Dupont mecía con fría gentileza las copas secas de los árboles, la nieve, caía con suavidad sobre el pasto amarillento en los jardines de la mansión, era la mañana del 24 de diciembre, noche buena y Ceres se sentía tan desolada por su medio hermano que no sabia que hacer para remediarlo.
Los helados vientos







