Ilhan se levanta a la misma hora de siempre, prepara el desayuno para los dos y parte con Sylvie a la casa de su madre, ya que allí se quedará para seguir trabajando en el invernadero, mientras que ellos irán a la cárcel.
—Cualquier cosa, me llamas —le dice él a Sylvie, como cada día que deben separarse por trabajo.
—Tú tranquilo, estaré bien —le da un beso lleno de amor y buenos deseos antes de verlo salir con su madre hacia la cárcel.
Durante el trayecto los dos hablan para ponerse de acuer