Los días se pasan en la viña con rapidez, Sylvie e Ilhan deben regresar a Francia, mientras que Coraline les dice que se tomará un buen relajo con Gianfranco, quien debe regresar a Roma porque hay algunos problemas familiares que lo tienen preocupado.
—Supongo que no nos veremos en un buen tiempo —le dice Sylvie—. Aunque me encanta que sea por algo así, es que te ves radiante, me encanta verte así.
—Gracias —se dan un abrazo y ella le susurra—. Aprovecharé de ver mi vestido de novia.
—Me cuenta