Esa semana se pasa volando entre caminatas, comidas típicas de la Nanny y charlas nocturnas principalmente entre Coraline y Sylvie.
—No quiero irme, pero una semana es suficiente para llegar a la oficina y encontrar un caos total.
—Pero puedes volver cuando quieras, incluso sola, eres bienvenida —Sylvie le da un fuerte abrazo que se extiende por varios minutos.
—¿Sabes si Ilhan se irá conmigo o…?
—No dijo nada —dice Sylvie con un suspiro—, pero supongo que se irá contigo, no lo vi divirtién