Alejandro en un movimiento rápido logró evitar el golpe, que prometía, al menos para Dannia, acabar como mínimo con su mandíbula fracturada; tomó la mano de Dannia en la suya y sin dejar de mirarla habló diciendo:
—Salgan todos de aquí, ahora.
Las personas que estaban en la sala de juntas permanecían allí de pie sin obedecer, era impresionante que Dannia fuera capaz de irrumpir en una reunión importante e intentar agredir al jefe.
—Tenemos una reunión importante, no podemos solo salir por la