Cuando despertó estaba abrazada a Alejandro, y este dormía como un bebé, recordaba la escena del día anterior, no podía creer que había tenido sexo con él solo por demostrarle qué, era una buena amante, tal vez mejor que Linda o cualquier mujer que a su vida hubiese pasado; lo que era más extraño, era que no sentía feliz de lo que había pasado.
Creyó que después de aquel desconocido, no volvería a sentir algo igual, pero Alejandro se había encargado de borrar ese pensamiento, pues, lo que despe