Alejandro más tranquilo, regresó a casa por la mañana, dio algunas vueltas por la casa en busca del perrito que por la noche le trajo a Dannia para que no estuviera sola. Subió a su habitación y allí se encontró a Dannia con Happy durmiendo, por lo que sonrió y bajó a desayunar.
Los lamidos de Happy la despertaron, comenzó a reír por el cosquilleo que sentía, lo detuvo y lo arrebató a besos —vamos a desayunar Happy —bajaron a la cocina y su sorpresa fue ver a Alejandro allí en el desayunador, c