Mundo ficciónIniciar sesiónSí, Noah tenía razón: éramos adultos para decidir. Pero yo era un adulto cobarde. Necesitaba alejarse de él para no caer en sus brazos y decirle al resto del mundo que se fuera a la mierda.
Me acosté en la cama por un rato, pensando en los locos acontecimientos de ese día. Necesitaba una ducha fría. Cogí mi ropa y entré en el primer baño del pasillo. Cerré la puerta sin cuidado y ahí estaba &eacu







