Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente, Axel se mudó a la casa de campo. Obviamente escuché a Martina quejarse sin parar cada minuto del día. Esa broma suya con Axel fue tan “anormal” que tuve que preguntar:
- Martina, ¿cómo están tú y Dex?
Ella me miró sorprendida por la pregunta y respondió:
- Bien.
- ¿Bien? Esa no es una buena respuesta.
- ¿Porque? ¿Quieres que diga que no es







