Los pasos apresurados hacían eco en la gran sala, agitado llegaba hasta donde su padre era atendido por uno de los médicos que estuvo a cargo de la salud del antiguo señor de la casa.
—¿Qué ha pasado? —preguntó mirando a su madre con los ojos enrojecidos y a su padre con el rostro demasiado pálido.
—Tu padre lo ha perdido todo, se dejó embaucar por hombre que se desapareció llevándose todos los millones de la empresa y dejándolo con grandes deudas —explicó su madre entre dientes mirando a su